¿Quién no conoce Tiger, el gran bazar del diseño? ¿Quién no se ha dejado seducir alguna vez por sus productos sorprendentes, divertidos y a buen precio?

Tiger comenzó su actividad en 1995 en la estilosa ciudad danesa de Copenhague. Desde entonces, hemos pasado de ser un modesto comercio a una reconocida cadena con más de 260 tiendas en todo el mundo”. Así se recoge en la web de Tiger España. ¿Cuáles son las claves de tanto éxito y qué podemos aprender? 

¿Cuáles son las claves del éxito mundial de Tiger?

  • Lujo accesible. Tiger propone objetos de diseño, creativos y divertidos a un precio bajo. De esta forma, apostando por el diseño escandinavo se dirige a las masas. IKEA es otro buen ejemplo de este patrón de negocio.
  • Transformación de objetos funcionales en objetos emocionales. En la foto podemos comprobar como el Tiger touch consigue convertir unas simples zapatillas, unas gafas, unas cajas, incluso una escoba en algo divertido y diferente.

TIGER OBJETOS

  • Maestros de la compra por impulso. Las tiendas Tiger están diseñadas para  enseñar el mayor número posible de artículos, colocados estratégicamente al alcance de la mano, en un circuito interno de pasillo único. El espacio dedicado al escaparate es mínimo y el ambiente de la tienda envuelve con su color y su música.
  • Precio redondo y asequible, que hace que los productos entren por los ojos. Nada de complicaciones para el cliente: la estructura de precios es bien sencilla. Frente al famoso “precio psicológico” terminado en ,99, en Tiger los precios son redondos: 1€, 2€, 3€, 4€, 5€, 10€, 15€, 20€ o 30€ (actualmente su precio máximo). Por otra parte el nombre Tiger no procede de “tigre” sino del danés “ti’er”, contracción de «ti kroner» (10 coronas, que equivalen a algo más de un euro).
  • Enorme surtido.  Juguetes para niños, hogar (productos de cocina, almacenamiento, baño, etc.), artículos para mayores (tiempo libre, hobby)  accesorios, maquillaje, comida y bebida, productos de oficina, etc.
  • Siempre novedades y muy elevada rotación. Cada semana Tiger introduce unos 300 nuevos productos, en un modelo de negocio basado en los márgenes bajos y un volumen alto.
  • Sistema logístico altamente digitalizado – como H&M o Zara -.
  • Proveedores de bajo coste.
  • Tiger no franquicia: comparte ganancias e inversiones con socios locales a través de su casa madre -Zebra- con los que se reúne periódicamente en Dinamarca.

De esta forma Tiger ha sabido diferenciarse y convertirse en una “vaca purpura” como diría Seth Godin, desafiando la saturación del mercado actual y convirtiendo lo ordinario en algo extraordinario y diferente.

Pero bajo mi punto de vista el panorama trazado no resulta completo. Suele haber algo más detrás del éxito de cualquier negocio: la figura de su promotor, que lo plasma y que lo impulsa. Así que, por curiosidad me he puesto a investigar un poco acerca del artífice de este imperio y mis expectativas no se han visto decepcionadas: vale la pena conocer quién es el Sr. Lennart Lajboschitz.

Lennart Lajboschitz, el padre de las tiendas Tiger

Resulta muy interesante la biografía de Lennart Lajboschitz. Nacido en Copenhague en 1959, dejó el colegio a los 16 años y se dedicó a viajar. Conoció a su mujer, Suz, en una manifestación del primero de mayo, con 20 años. A su vuelta a Dinamarca arreglaban paraguas rotos para venderlos en un mercadillo. Su primera tienda – Zebra – nace en 1995 y posteriormente evoluciona, en parte por una “casualidad feliz” – en palabras del fundador -, hacia el modelo actual.

lennart

No parece que sobre Lennart Lajboschitz se haya escrito o hablado mucho, por lo menos en España. Entre lo que he podido encontrar, me quedo con este breve vídeo de la CNN «What is the Tiger touch«, que os invito a visionar. Os puedo asegurar que no tiene desperdicio. De aquí he extrapolado algunas frases que caracterizan al hombre y a su peculiar filosofía de la vida, nos ayudan a comprender el éxito de Tiger y sobre todo nos inspiran.

  • “La innovación para mí es un proceso siempre en movimiento: el mundo cambia y debes cambiar con él, si no estás muerto”
  • “Un cliente me dijo una vez: cuando voy  a un discount store me siento muy pobre, pero cuando voy a Tiger me siento un millionario
  • “Cuando empezamos a hacer nuestros propios diseños añadimos diseños gráficos y nos dimos cuenta de que los productos se vendían mucho mejor que un producto simplemente ordinario: los márgenes de beneficio aumentaron de repente en un 50%” . Así explica el “Tiger touch”.
  • “Si eres el jefe y estás en tu despacho no sabes lo que sucede. Tengo que ver la dinámica, los productos, cómo la gente  valora estar en nuestras tiendas. Si no lo hiciera, estaría desconectado de la realidad”. Esta frase me encanta y es otra clave imprescindible para la innovación.
  • “No me veo como un hombre de negocio, sino como un antropólogo, escucho mucho a mis hijos, a otra gente, viajo mucho, me informo,  porque sé que debo cambiar cada día”.
  • “Ya soy mayor para tener yo todas estas ideas, así que tengo que escuchar y rodearme de gente buena, que a menudo son jóvenes, porque saben lo que se lleva».

En 2012 Lennart Lajboschitz vendió el 70% de Tiger a una firma de prívate equity. Ya nos CEO, sino Director Creativo, pero sigue involucrado en el negocio que creó. Así me lo imagino: un hombre sencillo que visita sus tiendas – cestita en la mano -. Y que escucha, observa y aprende. O sea, que está haciendo lo correcto.