Hace unos días salió publicada nuestra última guía de la colección de Guías Practicas de Emprendedores, un proyecto apasionante en el que participo desde hace más de quince años.  “Cómo montar y potenciar una clínica de medicina estética” viene a sumarse a títulos como, por ejemplo, “Montar una empresa de Atención a los Mayores”,  “Alojamiento rural”, “Empresa de Comercio Exterior”, “Asesoría”, “Empresa de Organización de Eventos”, etc.

Guías Prácticas de Emprendedores, un Proyecto que me apasiona

Como decía, llevo más de quince años participando en la elaboración de las Guías Prácticas para emprender, en colaboración con la revista Emprendedores. Y sigo ilusionada, me apasiona ayudar a emprender.

Nuestro propósito es ayudar a los que lo desean, a hacer realidad su sueño de crear una empresa propia. Los formamos e informamos, les ayudamos a ordenar sus ideas y les proporcionamos las herramientas para validar su modelo de negocio y posteriormente planificar los primeros pasos de su empresa.

Las motivaciones para emprender son variadas. Así, por ejemplo, he conocido a muchos profesionales que cuentan con las competencias técnicas, la experiencia y a veces incluso con el dinero suficiente para arrancar su propio negocio, pero faltos de formación en la gestión de la empresa, principalmente en áreas tan trascendentales para el éxito como el marketing y las finanzas.

También conozco a muchas personas que, tras la pérdida de un empleo o la dificultad para encontrarlo, se ven impulsadas a buscar una salida profesional a través de la creación de una empresa propia, en un sector que dominan o incluso en otro hasta el momento inexplorado, en el que piensan haber detectado alguna oportunidad. En estos casos, la opción del emprendimiento no siempre es recomendable. En cualquier caso, la opción de emprender no debería ser una “huida hacia adelante”. Emprender es una decisión que no hay tomar a la ligera.

Claves del éxito…y del Fracaso de una nueva Empresa

Con las Guías Prácticas contribuimos a limitar el riesgo inherente a la creación de una empresa propia, pero no lo eliminamos. Hay que tomarse muy en serio esto de emprender y hay unos cuantos aspectos que pueden marcar la diferencia entre éxito y fracaso.

Por cierto, justo anoche asistí a la Fuckup Night de Madrid y pude comprobar que coincido con los ponentes del evento en la gran mayoría de aspectos que tengo identificados como muy importantes.

Si nunca has estado en una Fuckup Night, te lo recomiendo: buen ambiente de emprendedores, humor y aprendizajes de gran calado.  Se trata de un evento global – busca la edición en tu ciudad -que nació en México en 2012, en el que 3 o 4 emprendedores comparten públicamente historias de errores y fracasos que han tenido a lo largo de su trayectoria emprendedora.

Fuckup night Madrid

Pero vayamos al listado básico que he preparado sobre las claves del éxito… y del fracaso de una nueva empresa.

Claves del éxito y del fracaso para emprender

1-Definir y validar el Modelo de Negocio

Antes de poner en marcha cualquier actividad empresarial, es necesario trabajar en el modelo de negocio. Qué queremos y qué no estamos dispuestos a hacer, de qué forma, para quién, con qué objetivos.

Hay personas que ponen en marcha un negocio sin haber antes investigado en profundidad el mercado, los clientes, el sector o las soluciones existentes. Confiar únicamente en la intuición y confundir las características del mercado con los gustos y necesidades propios es muy peligroso. Es necesario testar y validar las hipótesis de partida antes de acometer inversiones importantes. Con el feedback recibido sucesivamente, se avanzará eficazmente en la construcción del modelo de negocio.

2-Planificar

Una vez validado y definido nuestro modelo de negocio, llega la hora de planificar por escrito los detalles de nuestra actividad, dando respuesta a interrogantes de todo tipo y estableciendo nuestra manera de proceder.

La herramienta de planificación empresarial por definición es el plan de negocio: un documento que detalla el proyecto empresarial, el mercado al que se dirige, los objetivos y la forma de llevarlos a cabo en las distintas áreas de la empresa (marketing, recursos humanos, producción, finanzas, administración).

Asimismo, el plan de negocio constituye una tarjeta de presentación imprescindible para negociar créditos bancarios,  solicitar subvenciones a organismos públicos, atraer a potenciales inversores o prevenir futuros malentendidos con los socios.

3-Marketing y Venta  

Comunicar y vender resulta absolutamente prioritario. Los clientes no van a llegar espontáneamente y es en los primeros tiempos de la empresa cuando hay que volcarse en darla a conocer de la forma más amplia y por supuesto más eficaz posible.

Que una empresa despegue dependerá en buena parte de nuestra actitud comercial, de nuestra habilidad para convencer, ilusionar y generar confianza.

4-Gestión de los Socios y del Equipo

Nuestros colaboradores son los mayores responsables de la calidad del servicio al cliente. Lograr un buen ambiente de trabajo, la motivación, satisfacción laboral y el compromiso de nuestro equipo es una tarea ardua, pero imprescindible para el éxito.

A los eventuales socios hay que escogerlos con sumo cuidado y es muy recomendable, antes de empezar a rodar, redactar un Pacto de Socios, un documento que regula las relaciones con los socios, para evitar conflictos futuros.

5-Financiación

El plan de negocio nos define cuánto dinero necesitamos para hacer frente a las inversiones iniciales y a las acciones previstas en nuestra primera etapa. Aún así,  habrá que tener en cuenta aspectos impredecibles, que pueden ocasionar “baches” de tesorería. De no disponer de un plan de contingencia, nos causarán problemas.

Es importante buscar la manera de empezar la empresa de forma un tanto holgada y prever accesos eventuales a créditos, para que la situación financiera no nos estrangule.

6.Formación

Invertir en formación siempre es recomendable, tanto específica como empresarial, siendo imprescindible dominar por lo menos los conceptos básicos del marketing y de las finanzas.

Asimismo, uno de nuestros objetivos en el tiempo debería ser convertirnos en expertos reputados de nuestro sector de actividad y eso se consigue a través una constante actualización.

7-Innovación

Para que nuestra empresa sea exitosa no basta con realizar un buen trabajo. Para asegurarnos unas ventajas competitivas en el tiempo es necesario saber innovar. La innovación permite crear valor para el cliente constantemente, a lo largo del tiempo. No se trata únicamente de innovación tecnológica, sino que se debe innovar también en los modelos de gestión, en las políticas de recursos humanos, en el desarrollo diario de nuestro trabajo…

La innovación se fundamenta en el dinamismo del empresario, en su habilidad para liderar la regeneración en la organización, fomentar la creatividad de sus colaboradores y promover la actualización de los conocimientos y la asimilación de los avances. Por otra parte la innovación implica también una actitud de valentía; hay que atreverse a experimentar y apostar por la novedad.

8-Espíritu emprendedor

No pretendo trazar un retrato tipo del emprendedor. Sin embargo existen unos aspectos que lo caracterizan como tal y marcan la diferencia. Al fin y al cabo el emprendedor es el motor de la empresa.

En primer lugar destaco tenacidad y perseverancia. Hace falta saber esperar, aguantar los momentos de desánimo y mantener una actitud positiva.  También hay que ser muy conscientes de que nos espera una etapa de trabajo duro.

Ser empresario significa también salirse del camino trazado, con  creatividad, iniciativa, el dinamismo y una sana ambición. La pasión se contagia, a nuestro equipo, a los clientes… Y es lo nos ayuda a soportar los momentos más duros y a seguir luchando por nuestro sueño.

De todo esto y más nos ocupamos y preocupamos con las Guías Prácticas. Si quieres conocerlas más, puedes hacerlo en mi web o en la de la Revista Emprendedores.

…yo estoy a tu disposición para cualquier duda. Ciao 🙂